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Fertilización de pastos: su respuesta en campo en el híbrido OKAPI®

En una pradera, la fertilización de pastos no debería evaluarse solamente por la cantidad de fertilizante aplicada, sino por la respuesta que genera en ellos.

Con esta idea se realizaron dos evaluaciones con el híbrido OKAPI® en Veracruz, en los ranchos Las Arboledas, en Nuevo Morelos, y La Nueva Lucha, en Sayula de Alemán. Aunque ambos sistemas tienen objetivos productivos diferentes, en los dos casos se siguió un esquema similar: medir el pasto antes de fertilizar, realizar el pastoreo, aplicar fertilización y posteriormente volver a evaluar la producción y la calidad nutricional.

fertilización de pastos
Pasto híbrido OKAPI®

Fertilización de pastos en dos ranchos diferentes y una misma pregunta: ¿Cómo responde OKAPI®?

La fertilización de pastos aplicada en ambos ensayos fue de 100 kg de urea + 100 kg de DAP por hectárea.

En Las Arboledas, dedicado a la producción de leche, se compararon las condiciones antes y después de la fertilización. La producción pasó de 2.17 a 9.72 toneladas de materia seca por hectárea, un incremento de 7.55 toneladas de MS/ha.

En La Nueva Lucha, orientado a la engorda de becerros, la producción pasó de 3.78 a 6.70 toneladas de MS/ha, es decir, 2.92 toneladas adicionales y un incremento de 77 %.

La respuesta productiva fue clara

Estos resultados muestran algo importante: la respuesta de una pradera a la fertilización depende de las condiciones del sitio y del manejo, pero en ambos casos se observó un incremento importante en la producción de forraje.

Más crecimiento y una recuperación más rápida

La diferencia no solamente estuvo en los kilos de materia seca. También se registró un mayor desarrollo en altura del pasto después de la fertilización.

En Las Arboledas, el OKAPI® pasó de 39 a 58 cm, con 35 días de rebrote en la evaluación sin fertilización y 31 días en la evaluación fertilizada.

En La Nueva Lucha pasó de 45 a 63 cm, con 45 días de rebrote sin fertilización y 35 días después de fertilizar.


Esto permite observar que la fertilización no solamente estuvo asociada con una mayor cantidad de forraje, sino también con un mayor desarrollo vegetativo durante el periodo de recuperación.

Con la fertilización de pastos no solamente hubo más, también cambió su calidad.

Uno de los aspectos más interesantes del ensayo fue que las evaluaciones incluyeron análisis bromatológicos antes y después de la fertilización.

En Las Arboledas, la proteína cruda pasó de 8.8 a 10.8 %, mientras que la FDA disminuyó de 41.7 a 37.7 % y la lignina de 5.6 a 3.2 %. También aumentaron TND, energía neta de lactancia y energía metabolizable.

En La Nueva Lucha, la proteína cruda pasó de 12.7 a 14.5 % y la FDA disminuyó de 40.5 a 29.4 %. También se observaron incrementos en TND, ENL y EM.

Pero ¿por qué es importante mejorar la calidad del forraje? Porque el animal no aprovecha únicamente la cantidad de pasto disponible, sino también los nutrientes que ese forraje aporta. Un mayor contenido de proteína puede contribuir a cubrir mejor las necesidades del animal, mientras que una menor proporción de fibra y lignina puede favorecer el aprovechamiento del alimento. En conjunto, estos cambios pueden hacer que una mayor cantidad de forraje disponible también represente una mejor fuente de nutrientes para el ganado.

fertilización de pastos
Pasto híbrido OKAPI®

La fertilización de pastos funciona cuando forma parte del manejo

Los resultados de ambos ranchos muestran una idea sencilla pero importante: una pradera tiene potencial, pero necesita condiciones que permitan expresarlo.

En este ensayo, la fertilización posterior al pastoreo estuvo acompañada de una mayor producción de materia seca y de cambios favorables en diferentes indicadores de calidad nutricional.

Más que buscar una dosis universal, el reto está en conocer las condiciones de cada potrero, evaluar la respuesta del pasto y tomar decisiones de fertilización de acuerdo con el objetivo productivo.

En palabras sencillas: No se trata solamente de fertilizar más, sino de saber cuánto responde la pradera a lo que invertimos en ella.

Conclusión de la fertilización de pastos

El ensayo realizado en Las Arboledas y La Nueva Lucha permitió observar una respuesta positiva del híbrido OKAPI® a la fertilización, tanto en producción de forraje como en diferentes indicadores de calidad nutricional.

Las diferencias entre ambos ranchos también recuerdan que el comportamiento de una pradera está relacionado con sus condiciones particulares de suelo, clima, manejo y sistema productivo.

El potencial de una buena pastura se expresa cuando genética y manejo trabajan juntos.

Fuente

Informes técnicos de evaluación de producción y calidad nutricional del pasto híbrido Okapi:

  • Rancho Las Arboledas, Nuevo Morelos, Veracruz. Productor- Roberto Blanco Palma.
  • Rancho La Nueva Lucha, Sayula de Alemán, Veracruz. Productor- Rogelio González Fentanes.
  • Ing. Aquilino Campos Baeza
  • Ing. Francisco Hernández

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